
TÃtulo original: The Mechanic. Dirección: Simon West. Intérpretes: Jason Statham, Ben Foster, Tony Goldwyn, Donald Sutherland. Guión: Richard Wenk. Director FotografÃa: Eric Schmidt. PaÃs de Origen: EEUU. Género: acción. Calificación: AM 16. Duración: 93 min. Año de realización: 2010. Idioma original: inglés. SubtÃtulos: español- inglés. Pantalla: 16:9. Sonido: Dolby Digital 5.1. Extras: menús interactivos; selección de escenas; etc. Lanzamiento en la Argentina: 01/ 07/ 2011. Editora: TVE. Disponibilidad: alquiler en  BLU RAY y DVD.
En 1972, Charles Bronson protagonizó The Mechanic bajo la dirección del inglés Michael Winner, la cual marcó un punto sin precedentes de libertad creativa, y no sólo para el director, sino también para el compositor Jerry Fielding, quien escribió la música  incidental del film. Winner, elige un tono claramente contemplativo para abordarlo y que se sostiene prácticamente hasta el final. La pelÃcula abre el relato en el centro de Los Ãngeles de los 70’, donde se ve a Arthur Bishop (Charles Bronson) a la espera de una de sus vÃctimas para estudiarla y planear su respectivo asesinato. A la vez, podemos ver como posteriormente analiza las fotografÃas de su presa mientras escucha los cuartetos de cuerdas de Beethoven.
Lo notable de esto es, que Winner nos los cuenta todo en quince minutos y prácticamente sin diálogos, sólo la imagen y la música de Fielding, lo que serÃa más que un desafÃo para cualquier director de la industria de Hollywood de hoy. Además, teniendo en cuenta el desarrollo del personaje de Bishop (que esta a la medida de Bronson) que logra elevarse a otras dimensiones y sin que al público se le explique directamente, logramos entender que hay algo en su pasado que contrasta con su perfil de sicario o hitman.
En esta nueva entrega, si bien retoma inamovible el esquema original, su director Simon West opta por un camino totalmente distinto. Desde un comienzo vemos a Bishop (Jason Statham) en acción ingresando hábilmente al búnker de un narcotraficante colombiano. Todo ello concebido de una manera que raya con el estereotipo, y que es a la vez funcional  para lucir al personaje de Bishop en su quehacer criminal y mostrar cuan eficaz y pulcro es, al llevar a cabo el asesinato de este narco, al punto que el mismo queda como un accidente casual. Todo esto está contado con un montaje muy veloz, que se va a constituir en si, en un elemento sobre el cual El Mecánico está sostenido narrativamente. Bishop tiene un vÃnculo muy especial con su amigo y mentor Harry McKenna (Donald Sutherland), quien aparece como el personaje más triste y valioso que tiene la pelÃcula, y que ofrece un elemento de contraste que beneficia al film.
La muerte de McKenna, pone a Bishop en un conflicto que lo lleva a poner en duda y en peligro la  existencia de su carrera y su vida, sobre todo cuando el hijo de McKenna (Ben Foster) le pide ayuda para vengar a su padre. Hasta este punto, todo indica que la decisión del director Simon West de recurrir a este elemento de edición veloz como el rayo, es más que acertada y representa un desafÃo  prometedor.
El mismo director ha declarado: “las audiencias ahora son mucho más sofisticadas con respecto a ese cambio del cine de acción. En los últimos cuarenta años, se han acostumbrado a unos estándares técnicos muy concretos. Incluso las pelÃculas que son baratas son filmadas con elegancia, bien iluminadas. Y el público lo esperaâ€
Está más que claro la postura honesta de West y de su concepción del cine, ahora: ¿Qué es lo que hace que El Mecánico naufrague en el más profundo mar de lo convencional y esperable del cine de acción actual? Pues bien, la gran acumulación en términos cuantitativos de escenas de acción interminable, violencia de la más impactante y gráfica que una persona pueda tolerar (incluso a los que disfrutamos del género), y que termina por conducir a la narración a la pereza absoluta. Sin duda, este es el punto débil del film y que vuelve ineficaz el tono y el montaje del que cual partió. Una lástima que la condición de producción de usar escenas de acción que no dan respiro, se vuelvan un valor absoluto es sà mismo, y que la remake de una pelÃcula de culto como The Mechanic sirva de vehÃculo a las mismas y a los vicios de la técnica y la tecnologÃa, como única manera de ver y entender el cine.





