Donde Viven los Monstruos (Where the Wild Things Are, Estados Unidos, 2010)
Director: Spike Jonze. Guión: Spike Jonze y Dave Eggers (basado en el libro de Maurice Sendak). Producción: Thomas Tull, Jon Jashni y Bruce Berman. Elenco: Max Records, Catherine Keener, Mark Ruffalo, Lauren Ambrose, Chris Cooper, James Gandolfini, Catherine O’Hara y Forest Whitaker. Música: Karen O y Carter Burwell. FotografÃa: Lance Acord. Vestuario: Casey Storm. Edición: James Haygood. Distruibuidora: AVH San Luis. Duración: 101 Minutos.
Max es un niño inquieto, divertido, imaginativo; pero necesita que le presten atención y es justamente lo que no logra en su casa. Dominado por la emoción, escapa una noche de todo lo que lo atormenta para internarse, sin saberlo, en un caótico mundo de fantasÃa habitado por monstruos que lo convertirán en su rey.
Las situaciones que vive el protagonista de esta historia (encarnado por Max Records) le provocan sufrimiento; siente la incomprensión de los demás y le pesa la falta de atención. Su madre, divorciada, tiene poco tiempo para dedicarle entre su trabajo y su nuevo novio. Su hermana, adolescente, prefiere pasar el rato con sus amigos e ignorar a su hermano menor. El niño, por su lado, trata de despertar en los demás interés y de hacerlos parte de su mundo, aunque sin resultados.
Lo que hace interesante y sumamente complejo a este film es que relata, a través del viaje de Max (hay indicios que hacen pensar que es un sueño; otros que el viaje es imaginario) al extraño lugar habitado por gigantes monstruos, el proceso emocional por el cual pasan los niños hasta lograr darse cuenta de que no todo puede ser exactamente como uno quiere. Por medio de la aventura en la que no faltan guerras con terrones de tierra, corridas por el bosque, luchas cuerpo a cuerpo, se manifiestan sentimientos y emociones contenidas. Los monstruos con garras, cuernos, ojos y bocas grandes son como una materialización de todo aquello que el niño siente por dentro. Al jugar y establecer diferentes relaciones con ellos el protagonista aprende también a vivir con ellos (y por ende, con sus problemas y emociones). Los diferentes paisajes en los que se desarrolla la acción (playa, bosque, desierto; todo en un solo lugar) son, cada uno, el escenario ideal para cada estado anÃmico. El bosque sombrÃo del principio alude al miedo y al estado en el que Max llega a la isla; el desierto por el que camina junto a KW acentúa la soledad, tanto del monstruo como del protagonista. Los filtros y la iluminación utilizados en cada una de las escenas no hacen más que acentuar el significado y el simbolismo inherente a cada una de ellas.
La banda sonora merece una mención particular; especialmente creada para acompañar a esta historia, la resignifica constantemente. La música está compuesta pensando en los niños y alude a su mundo de juegos, alegrÃas y miedos.
Sorprende el desenvolvimiento actoral de Max Records, ya que este es su primer film. El niño es natural, espontáneo y pareciera que sintiera en carne propia lo que acontece a su personaje. Los monstruos, por su parte (bajo cuya piel se movÃan actores diferentes a los que les dieron las voces) tienen cada uno una personalidad bien definida. Difieren entre ellos pero los une la necesidad de sentirse parte importante de los demás y de ser aceptados tal como son.
Donde viven los monstruos es un film para niños pero también para adultos; cada uno sabrá aprovecharlo y encontrarle un significado apropiado. Los más pequeños seguramente disfrutarán más de la aventura y la imaginación del protagonista, pero también podrán sentirse identificados con sus sentimientos. Los mayores, en cambio, podrán comprender las necesidades de los más chicos para asà ayudarlos y acompañarlos en su crecimiento.





