
Aunque siguen siendo muy jóvenes de edad, los hermanos Adrián y Ramiro García Bogliano son unos veteranos del cine de terror. Y de cine de terror hecho en Latinoamérica. Principalmente, en la Argentina. Desde la multipremiada Habitaciones para Turistas, estos muchachos no paran de filmar obras oscuras, salvajes, repletas de sangre y chicas... pero que casi no se ven en este país, salvo en festivales como el Buenos Aires Rojo Sangre. Con Sudor Frío lograron ingresar en territorio cinematográfico más industrial. Ahora estrenan Penumbra, co-dirigida por ambos (por lo general, Adrián es quien dirige). Y, como no podía ser de otro modo, pudimos entrevistarlos para A Sala Llena.
¿Cómo surge Penumbra?
ADRIAN: Yo estaba completamente deprimido, supongo que como la mayoría en diciembre del 2001. Aparte del sentimiento generalizado por lo que le pasaba al país, la parte egoísta no era que yo tuviera un peso en el banco por el que preocuparme, sino que llevaba más de un año filmando Habitaciones para Turistas y veía la crisis como algo que me alejaba más del sueño de terminar una película. Además yo, habiendo nacido en España, pasé los ‘90 en una situación de mucha tensión por creer que España se había aprovechado a lo loco de la corrupción del menemismo. Y este guión era en un punto creo, una especie de reacción al tipo de personajes especuladores españoles nefastos que nos había tocado ver acá en Argentina y tambien en Cuba.
RAMIRO: Hemos conocido bastantes Margas, de ambos sexos, el personaje que interpreta Cristina Brondo en la película.
Paura Flics (la productora de los hermanos) se caracteriza por darnos películas salvajes y sangrientas, sin concesiones. Penumbra va por otro lado: está más basada en los climas y las actuaciones... pero sin abandonar las constantes de siempre (por ejemplo, personajes con oscuros secretos). ¿Cómo fue que decidieron variar de tono?
ADRIAN: Creo que es todo parte de algunas influencias constantes en nuestras pelis pero que quisimos manejar de otro modo en esta película. Muchos de los referentes tambien estaban presentes en un corto que Ramiro dirigió en Cuba allá por el 2000 si no recuerdo mal, Concurso. Y mucho de esto creo que también ya fue apareciendo en Masacre, Esta Noche, a pesar de que esa era mucho más sangrienta. Nosotros intentamos buscar siempre un enfoque diferente para cada pelicula, creo que es la unica forma de poder seguir trabajando en el género sin agotarlo.
RAMIRO: Para mí la película también alcanza mucha intensidad, pero es cierto que se desarrolla de una manera más pausada. No creemos en que no mostrar es mejor que mostrar. Creemos que hay saber cuándo va a causar mayor efecto hacerlo o no. Esta película pedía ese enfoque. Yo veo Penumbra como una historia de la Dimensión Desconocida, en la que hay un personaje en una situación cotidiana y toma determinadas decisiones… Y esas decisiones tienen consecuencias… Terriblemente oscuras en el caso de Penumbra.
La película tiene una atmósfera que remite a El Bebé de Rosemary, por ejemplo. ¿Cuáles fueron las principales influencias?
ADRIAN: Yo creo que las influencias de Polanski tienen que ver con películas que te dejan una huella tan profunda que se convierten en referencia casi natural. Ya nos habían comparado el guión varias veces también con El Inquilino, que es una de las películas que más me impactaron de chico y estoy seguro que también hay cosas de Repulsión, pero yo tengo que decir que en mi caso no estaba revisando esas películas específicamente, sino que creo que están ahí a nivel subconsciente. Lo más evidente para nosotros creo que eran algunos trabajos de David Mamet, una película que habíamos visto de chicos en televisión y que nos impactó muchísimo llamada The Penthouse, de Peter Collinson, y un corto de Mateo Gil excelente llamado Allanamiento de Morada.
RAMIRO: Siempre trabajamos con muchas referencias, pero en este caso fueron escasas. Creo que, aparte de las que Adrián menciona sobre el guión, utilizamos Los Extraños, de Bryan Bertino, y una oscura película australiana, Next Of Kin, que es demoledora en su atmósfera, edición y puesta en escena. Pero no creo que sea fácil distinguir esas referencias en Penumbra. Ahora que me acuerdo, Cristina Brondo nos trajo una en pleno rodaje: La Madre Muerta, de Juanma Bajo Ulloa, una película que nos marcó poderosamente de adolescentes. La incorporamos durante un ensayo.
La película está escrita y dirigida por ambos. ¿Cómo se organizan para trabajar juntos?
ADRIAN: Hace casi veinte años que venimos trabajando juntos, desde nuestras épocas de fanzineros en España. La verdad no tenemos demasiados problemas. Normalmente Ramiro se encarga mas de los actores y yo del trabajo de cámara. En esta película igual a Ramiro le tocó cargar con gran parte de la post, por ejemplo. No tenemos un sistema específico, confiamos mucho en el criterio del otro.
El elenco es muy interesante y variado, y la mayoría (como Sebastián “Berta” Muñiz y Camila Bordonaba) nunca había interpretado papeles como los de esta película. ¿Cómo hicieron el casting?
ADRIAN: Ramiro es muy obsesivo armando el rompecabezas del casting. Yo suelo ser más de “Me gusta este” pero él le da más vueltas a las combinaciones y las connotaciones que puede tener la mezcla de gente que viene de palos completamente diferentes. Creo que acá se armó una combinación muy interesante. La verdad es que ya lo veíamos en set, cuando les tocó interactuar al Mosky Penner, que fue miembro de Las Manos de Filippi y es un músico con una trayectoria impresionante en el under, con Arnaldo André, que es un ícono de la cultura pop. Ese encuentro nos dejó anonadados por la fusión tan inimaginable que habíamos hecho. Con Berta nos sacamos una viejísima espina porque a él lo queríamos como uno de los villanos de Habitaciones para Turistas y al final tuvieron que pasar diez años para que las cosas se dieran para que lo pudieramos tener. Y con Bordonaba estábamos convencidos que iba a hacer algo interesante con el personaje, pero nos dio muchísimo más. Yo no podía creer su capacidad y concentración, creo que es de un talento como he visto pocos.
RAMIRO: Cuando en el cine norteamericano agarran a un cómico popular o a un actor de TV y lo ponen a hacer algo diferente, todo el mundo se sorprende gratamente. Todos esos actores asiáticos que trabajan con Wong Kar Wai o Takeshi Kitano y que en occidente adoramos son en su mayoría estrellas del pop y personajes muy mediáticos en sus países. A fin de cuentas, un buen intérprete es un buen intérprete y punto. Me da igual si están encasillados en telenovelas, cine de género under, teatro, películas arte valoradas por la crítica o por tiras juveniles. Ese talento esta ahí para usarse y desarrollarse. Y las combinaciones, el crossover de mundos tan opuestos como mencionaba Adrián, es algo que me parece muy excitante.
En el caso de Arnaldo André, ¿cómo dieron con él?
ADRIAN: Yo no recuerdo específicamente si fue sugerencia de Ramiro o de los productores. A mí no se me había ocurrido, pero sí queríamos un personaje que fuese muy popular, que apenas entrase en escena la gente ya tuviese una idea de quien era él.
RAMIRO: El personaje que interpreta Arnaldo en Penumbra es de una importancia crucial… No podíamos limitarnos a poner sólo un buen actor. Tenía que ser alguien que también significase mucho para el espectador nacional, de otro modo su aparición habría sido decepcionante. Además, como queda demostrado en la película, André tiene todo un costado inquietante que no se había explotado. Por su presencia, su voz… Para mí en Penumbra demuestra ser como Vincent Price, pero de América del Sur.
¿Es cierto que Arnaldo, como en aquellas telenovelas que protagonizaba, repartió cachetazos (cachetazos en broma, por supuesto) a todo el equipo?
ADRIAN: Sí. No se si fue idea de Berta o Diego Cremonesi aquello. Yo no estaba, eso fue en el piso de abajo mientras estábamos filmando alguna toma, pero hay un video que atestigua el momento mítico.
RAMIRO: Pablo Parés le suplico a Berta que no dejase pasar la oportunidad. Eso sí, Cremonesi fue el que recibió más duro.
Penumbra es la segunda película que hacen con apoyo del INCAA (La primera fue Sudor Frío). ¿Cómo es pasar del under a tener la confianza del Instituto de Cine?
ADRIAN: Creo que hizo falta que pasaran muchos años y unas cuantas películas, así como que se nos cayeran algunos mitos absurdos de lo creíamos que era la producción industrial. Llegamos relativamente bien parados. Con Sudor Frío tuvimos que amoldar varias cosas del laburo en set, pero Penumbra ya fue mucho más tranquila. Creo que es, lejos, la experiencia más relajada que tuvimos y, sea o no la mejor película nuestra hasta ahora, al menos sí sé que esa tranquilidad a la hora de tomar la mayor parte de las decisiones de puesta y de trabajo con actores se notan en la película.
RAMIRO: Penumbra estuvo una buena temporada tocando a las puertas del INCAA, hasta que finalmente abrieron. Creo que ha habido un movimiento en el criterio de selección y me parece que también ha cambiado la mentalidad de la escena de género “under”, la generación Buenos Aires Rojo Sangre. A pesar de que la exhibición de películas este mutando e Internet haya tomado la delantera, creo que el cine de género argento debe pasar por las salas comerciales, por el simple hecho de que el público le presta mucha más atención a las películas que pasan por ese circuito. Por suerte, el INCAA le da su confianza a otros cineastas de género como Daniel de la Vega: su Hermanos de Sangre es mi película nacional más esperada para este año. Y espero que trabajos del nivel de Malditos Sean!, Daemonium o el laburo de Farsa, Tetsuo Lumiere, De Caro, Cattaneo, Crampi y muchos otros le compitan las pantallas y el pochoclo a las películas yankes sobre perros que juegan al béisbol.
¿Pueden adelantar algo de sus próximos proyectos?
ADRIAN: Yo terminé un episodio para la película de historias The ABCs of Death, que es un proyecto bellísimo de una película de 26 capítulos, cada uno representando una letra del alfabeto y cada uno dirigido por gente de distintas partes del mundo. Es un dream team en el que están los directores de A Serbian Film, Cronocrímenes, Frontier(s), House of the Devil, You’re Next, Somos lo que Hay, Hobo With a Shotgun, Tokyo Gore Police y muchos otros. Estoy muy emocionado de que me hayan tomado en cuenta y poder representar algo de la movida del cine de terror latinoamericano y particularmente de los que surgimos del under de Argentina. También estoy preparando una película en el norte de México para filmar dentro de muy poquito tiempo, que se llama Ahí va el Diablo, que es una película muy distinta a todo lo que hice hasta ahora. Y estamos preparando nuevo proyecto con Ramiro…
RAMIRO: Queremos hacer la montaña rusa definitiva de terror y sangre, que a partir del minuto 15´ no se detenga más. No podemos revelar nada sobre el tema por ahora. Y, por otro lado, estoy con la primera versión de un thriller muy truculento… De las películas contemporáneas que veo, el cine de género coreano es para mí el mejor con diferencia, además de inconfundiblemente autóctono. Me encantaría intentar hacer algo así, pero bien argento.
Uno de vuestros primeros trabajos en tener repercusión fue el cortometraje Policlínico Miserable, que fue la tesis para la Escuela Internacional de Cine y Televisión de San Antonio de los Baños, en Cuba. El director Costa Gavras, desde su cargo como presidente del comité de evaluación de proyectos, dijo: "Lástima que Ramiro desperdicie tanto talento en el poco noble género de horror”.¿Por qué piensan que el cine de terror sigue siendo tan subvalorado, desprestigiado y hasta maltratado, cuando muchas de las películas más exitosas pertenecen al género?
ADRIAN: A mí es parte de lo que me mantiene queriendo hacer cine de terror, confrontar a los críticos que ponen copy – paste literalmente de sus propias criticas a otras películas de terror porque para ellos el cine de terror no es mas que una cinta continua y son incapaces de analizar objetos específicos. Estoy de acuerdo que muchas películas de género son meras reiteraciones de clichés para usar y tirar, pero el día que vi una critica a una película de Rob Zombie que tenia párrafos enteros copiados de otro articulo del mismo crítico sobre alguna basura olvidada de una major de dos años antes, es que me terminó de quedar claro que en muchos críticos no hay una capacidad de comprender el género. A mí me desconcierta viniendo también del campo de la crítica porque para mí no es una cuestión de gustos. Yo puedo no ser el tipo que elige ver comedias románticas pero creo tener la capacidad de discernir entre comedias románticas cuyas estructuras funcionan o que aportan algo interesante al género y aquellas que no; como digo, no tiene nada que ver con el gusto. Y luego, volviendo a los preconceptos nefastos que rodean al terror, están la sarta de frases boludas como “A mí me gustan más sugerentes, como las de Hitchcock”, “El Resplandor no es de terror”, “Claro que me gusta el terror, John Carpenter es uno de mis autores favoritos” o “A mí me encantó Let the Right One In”… Me hacen matar de risa los que repiten como loros estas formulaciones.
RAMIRO: En cuanto al tema de Gavras, que es un gran director, no sé si hoy opinaría lo mismo. Su mujer produjo la mejor película de Michele Soavi, Dellamorte Dellamore, y su hijo Romain es un afamado realizador de clips y cortos llenos de acción, violencia y hip-hop, excelentes por cierto. El terror es un género tan valido (o más) que el resto, pero toca temas tabú, apela a nuestros instintos y miedos más primarios, y esos son sentimientos que muchos no quieren sentir, prefieren otro tipo de cine que los haga sentir más tranquilos, si es con alguna coartada intelectual, mejor. Por otro lado, ¡a mi me encantó Let the Right One In!






