
Conocido por sus trabajos en teatro, cine y televisión, el actor Guillermo Pfening debutó como director en Caíto, inspirada en un corto también suyo, acerca de su hermano, que padece una distrofia muscular. El largometraje tuvo su presentación en el BAFICI (en la sección Funciones Especiales) y esto es lo que Guillermo con contó al respecto.
En 2004 presentaste tu cortometraje Caíto, que ganó el premio Georges Méliès y pasó por varios festivales. ¿Cómo surgió la idea de hacer el largo?
La idea de hacer el largo fue surgiendo a medido que empezamos a viajar con el corto a varios festivales, y nos pusimos a pensar qué pasaría si haríamos un largo. Empecé a ver el entusiasmo de mi hermano, y esas fueron razones suficiente para empezar a escribir e imaginar un largo de ficción que después, en el proceso, fue cambiando y virando hacia una mezcla de ficción y documental. La película, de alguna manera, se fue haciendo cargo del proceso mismo que estaba llevando a cabo. En un principio era una película de ficción, después se convirtió en una película sobre dos hermanos queriendo hacer una película sobre el otro.
O sea que fue cambiando durante el proceso.
Claro. Al principio era todo ficción. Y después pensamos “¿Qué pasa si mezclamos algo de documental, algo que tenía el corto...?”. Empezamos a pensar cómo sería. Y lo que más tenía de lindo el proyecto era esto: dos hermanos queriendo hacer una película. Entonces empezamos a pensar en esa estructura. Empezamos a ver textos de Borges, textos de autorreferencialidad, para laburar con ese metalenguaje de cine dentro del cine. Y así lo fuimos armando. Esa estructura también se la dimos en el montaje. En el guión se insinuaba bastante esa estructura, pero no era tan así del todo.
¿Cómo es para vos trabajar con Caíto en particular y con tu familia en general, y en tu pueblo natal?
Por un lado es emocionalmente muy fuerte. Por otro lado es fácil. Trabajar en mi pueblo me hizo las cosas muy al alcance de la mano, y todos me ayudaron. Con mi familia, particularmente en la casa de mi padre, le dimos vuelta la casa y al principio medio que hubo un par de roces, pero luego se relajó. Él me ayudó muchísimo.
Con mi hermano nos fuimos reconociendo... Es mi hermano, pero lo fui reconociendo y aprendiendo un montón de cosas con él y él conmigo a medida que íbamos avanzando en el proyecto. Con la situación específica del rodaje, él se adaptó rapidísimo. Dejó todo. Me parece que el trabajo que hace es excelente. Fue un placer trabajar con mi hermano.
En la película participan actores amigos tuyos: Romina Ricci, Bárbara Lombardo, Lucas Ferraro y el director Juan Bautista Stagnaro. ¿Cómo se te ocurrió llamarlos? ¿Se coparon de una?
Empecé a pensar en una ficción, y quería gente que me conozco, que conociera a mi hermano. Romina lo conocía. Bárbara no sé si tanto, pero me la imaginé a ella para el papel de la kinesióloga. Con Juan Bautista Stagnaro había trabajado y algo de él me hacía acordar a mi viejo. Y Lucas Ferraro es amigo de mi hermano tanto como yo soy amigo de Lucas hace diez años, así que se conocían un montón. Me surgió esta idea de que fueran actores conocidos que vengan a jugar a hacer una película, ¿no?, porque eso es lo que propone la película: un juego. La ficción es una excusa, porque la ficción en sí no cuenta mucho, es media alegórica. Es una excusa para seguir descubriéndolo a Caíto.
Se coparon de una. El corto fue una buena carta de presentación. Les mostré el corto, aunque ya sabían el proyecto. Y se coparon.
Tuviste a Pablo Trapero como director en Nacido y Criado. ¿Cómo fue tenerlo ahora como productor?
La película, en un punto, es lo que es gracias a Pablo. Me aconsejó y me guió muy bien. Es un animal del cine, sabe muchísimo. Tiene una intuición con el cine que me parece muy particular. Éramos amigos antes, y ahora que terminamos la película, seguimos siendo amigos, así que podemos decir que nos fue bien y nos llevamos bien.
¿Hizo sugerencias?
Muchísimas. De hecho, cuando yo tenía trabajado todo un guión de ficción, de una conversación con él surgió lo de incorporar la parte de documental. Así que él tiene gran parte del mérito de esa estructura. Uno de los que me la sugirió fue él.
¿Cómo sigue el camino de la película?
La película va a tener un estreno comercial, pero no sabemos cuándo, cómo ni dónde, pero será en breve, antes de mitad de año. Quiero llegar a la mayor cantidad de gente posible, así que ojalá la puedan ver acá en la Argentina y en otros lugares del mundo. Ese es mi deseo.
¿Podés adelantar algo de tus próximos proyectos?
Como actor estoy trabajando en Condicionados, el nuevo unitario de Pol-ka, que sale en mayo por Canal 13.
¿Y cómo director?
Cómo director, me gustaría hacer una segunda película, que tengo pensado qué va a ser, pero no lo voy a decir.
¿Sería algo autobiográfico también?
Viene también por la rama media autobiográfica. Tiene que ver con una mezcla de documental y ficción, y tiene que ver con una mujer de unos 50 años a la que le cuesta envejecer.




