
El cine de terror nacional sigue brindando nuevos exponentes. Ahora le toca el turno a La Segunda Muerte, que incluye una trama con connotaciones religiosas y otras sorpresas. La película, que integra la sección Nocturna del BAFICI, está dirigida por Santiago Fernández Calvete, a quien pudimos hacerle unas preguntas.
¿Sos fanático del género de terror?
No me consideraría un fanático, pero sí un gran consumidor. Disfruto los géneros, casi todos, sobre todo ciencia ficción, policial, bélico y terror. El terror asiático, en primer lugar. De todas maneras La Segunda Muerte no está pensada como película de terror pura, sino como una combinación de fantástico, policial y terror. El género fantástico también me gusta, pero ya no se hace tanto, supongo que se ha vuelto demasiado inocentón.
¿Cómo surgió la idea de la película?
De chico, con unos amigos, nos quedamos a dormir en casa de uno que era muy católico. Cuento de terror va, cuento de terror viene, él se mostraba seguro de contar con la protección de la Virgen. Hasta que empecé a plantearle que la Virgen era una persona muerta, un espíritu y que a mí más que tranquilizarme me causaría terror encontrármela en el living. No pudimos dormir esa noche, está claro. Tiempo después, ya en el 2005, Flehner había sacado un concurso llamado Miedometrajes. Mi hermano Ignacio me ayudó a pensar algo para ese concurso. No ganamos nada, y con el tiempo fui llevando esa idea, que era de mediometraje a largometraje. Todo se fue profundizando y luego ampliando. No recuerdo cuándo apareció la idea de la virgen en el guión. Seguramente desde el principio.
La Segunda Muerte sugiere más que lo que muestra y está basada en los climas. Me recordó a películas como Al Final de la Escalera y al denominado J-Horror. ¿Cuáles fueron las principales influencias?
También me han dicho que por momentos recuerda a El Bebé de Rosemary. Como dice el cura de La Segunda Muerte en un momento: cada uno ve lo que quiere ver. Creo que tiene un poco de todo, del japonés y todo el terror asiático; y de todo lo que he venido consumiendo sin parar desde hace unos cuantos años ya. El Exorcismo de Emily Rose también está construida sobre el enfrentamiento entre fe y razón, la vi mucho esa película. Creo que es normal nutrirse y reinventar, pero cuando llegaba al rodaje no tenía en mente ninguna película ni ninguna escena de película en concreto. Tenía en mente mi propia película, con mi propia propuesta, mi atmósfera, mis tiempos de relato y mi humor, porque Alba Aiello, el personaje principal que interpreta tan maravillosamente Agustina Lecouna sintetiza mi acidez e ironía. Pero como te decía antes, la película tiene terror, pero no es terror.
La película tiene un elenco de primer nivel. ¿Cómo diste con los actores?
Originalmente el personaje protagonista era masculino. Fue idea de Juan Pablo Gugliotta, uno de los productores, pasarlo a femenino. Me gustó mucho la propuesta porque dotaba a la película de una unidad conceptual sobre la maternidad. Agustina Lecouna fue propuesta de Gugliotta. Guillermo Arengo, Germán de Silva y Mauricio Dayub ya habían trabajado antes en proyectos de Magma Cine, la productora que hizo La Segunda Muerte. Hicimos un casting muy reducido para encontrar al personaje de El Mago. Me terminé decidiendo por Tomás Carullio Lizzio no solo por su talento, sino porque disfrutaba tanto como yo de hacer ese papel sacrílego. Sí, el elenco es uno de los puntos más fuertes de la película. Están todos bien, son creíbles en cuanto a la verosimilitud e increíbles en cuanto al talento. Son muy buenos todos, y no hablo sólo de los protagónicos.
La fotografía está virada al blanco y negro, lo que le da un toque aún más siniestro y atemporal. ¿Cómo te decidiste por esa estética?
Estuvo todo pensado y articulado desde el principio con Darío Sabina, el DF de esta película. Darío trabajó para que el color transmitiera de manera inmediata que ésta era una historia irreal y siniestra, para entrar lo antes posible en código con el espectador. Además, el color debía respetar un concepto vital para el relato, que los personajes del presente viven en el pasado y que el pasado estaba más vivo que el presente. Por eso hay dos colores distintos en el film, uno para cada tiempo narrativo. Cuando la película entró a post en Cinecolor terminamos de ajustar allí. Hicieron un muy buen trabajo de color y VFX.
Pero la estética, como bien sabés, no es solo el color. Los encuadres y la utilización de ciertos lentes, el diseño de sonido, el diseño de arte y las locaciones son fundamentales para la construcción de La Segunda Muerte tal cual la viste.
Desde hace un tiempo, el cine de género nacional tomó impulso, sobre todo desde el under, gracias a los trabajos de Farsa Producciones, principalmente. Y el INCAA, como en tu caso, está apoyando proyectos de estas características. ¿Qué opinás al respecto?
Creo que el INCAA apoya proyectos sólidos sea del género que sean. En los últimos años se han hecho películas de ciencia-ficción, westerns, comedias románticas y terror, sin problemas. Creo que los productores se dieron cuenta de que el género es fácil de vender y distribuir, y de que el público lo recepta bien. El INCAA también lo sabe y si pensamos de acá a un tiempo exportar contenidos, el género puede ser uno de los pilares.
¿Cómo sigue el camino de la película?
La invitación al Bafici fue sorpresiva para nosotros y nos reconfigura el año. Habrá que ver qué sucede con la película de acá en adelante. El estreno comercial previsto para este año tendrá que esperar un poco para tener una fecha confirmada.




