
La guionista y directora Laura Casabé es un ejemplo de perseverancia. Seis años le llevó concretar su primer largometraje, pero ahora puede gozar de los frutos que le está dando su creación: El Hada Buena: Una Fábula Peronista, uno de los acontecimientos de este 2010 en materia de cine argentino independiente (¡pero independiente de verdad!). Eh aquí alguna de las preguntas que Laura respondió para A Sala Llena.
¿Sos Peronista, o venís de familia Peronista?
No. Paradójicamente, toda mi familia es Radical de la vieja guardia.
¿Cómo surgió la idea de la película y su interesante concepto?
La idea de El Hada Buena surge de un compilado de pequeñas cosas. Teníamos la intención con dos amigos de escribir una novela de ciencia-ficción para divertirnos, donde cada uno escribía un capítulo. Ellos dos me mandaron los suyos y yo no sabía realmente que escribir, así que lo llamé a Parri (Alejandro Parrilla, el protagonista de la peli) y entre los dos imaginamos la historia de una familia en un futuro Peronista, gobernado por falsos hologramas de Perón. Escribí el primer capitulo y me cabió tanto que la seguí con el guión de lo que mas tarde fue la peli. Por otro lado, la madre de una amiga, Micaela Sleigh (la directora de arte de la peli), tenía un libro que se llamaba El Hada Buena, un manual para tercer grado que se usó en los colegios estatales y que para aprender a escribir oraciones rezaba frases como “Mamá y papá votaron a Perón”, “Martita acompañó a su mama al policlínico”... Así que usamos eso como base para escribir el guión. De hecho, el libro original está en la película. Así entre todos armamos el proyecto, y con muchos amigos con los que hoy trabajamos juntos hicimos la película.
¿Tuviste presente influencias específicas?
En cuanto a películas, la idea que teníamos era hacer algo medio de la onda de las películas de Jeunet-Caro: Delicatessen y La Ciudad de los Niños Perdidos. Por otro lado El Milagro de P. Tinto fue influyente, de la misma manera que las películas de John Waters (de quien soy bastante fan). En cuanto al lenguaje, o la manera de hablar de los personajes, usamos las películas de Leonardo Favio.
Los actores parecen haber nacido para los papeles que interpretan. ¿Cómo armaste el elenco?
¡Eh, posta que bueno! La verdad el elenco se fue armando. Sucedió que con un par de actores surgieron directamente desde las escritura, pensé en ellos de una, en el caso de Jd7 el personaje que interpreta Alejandro Parrill; la madre, que es Rodrigo Lico Lorente; la señorita Sontag, interpretada por Rocio Rodríguez; y Gaita (Walter Cornás). Y el resto del elenco fue apareciendo con el tiempo, a través de recomendaciones, etc. Entonces realmente escribí el guión imaginándolos a ellos, que es mucho más fácil para escribir también. Lo cierto es que ensayamos muchísimo. Nos juntamos durante un par de meses con todos los personajes que componen la familia e íbamos improvisando situaciones cotidianas porque me parecía que al construir un universo tan raro como el de El Hada Buena era importante que no se perdiera la esencia de que ellos, sean como sean (Nenes hechos por actores grandes, la madre es un hombre, etc), son una familia como cualquier otra.
En el caso de Walter Cornás, por momento parece que de verdad no tuviera brazos. ¿Cómo lo lograron?
Y la verdad no fue muy mágico, tiene los brazos guardados en la espalda y otras veces adelante dependiendo del plano. Creo que eso es mas bien mérito de Gaita, que durante los ensayos laburó un montón para que realmente se lo viera sin brazos, en detalles de cómo se movía, como comía etc, así que eso es parte de su talento que, posta, es mucho.
¿Cuánto les llevó hacer la película? Tengo entendido que, para financiarla, organizaban fiestas que se volvieron legendarias. Contame sobre eso.
La película nos llevo algo de seis años porque la grabábamos durante los fines de semana y financiamos parte con nuestros sueldos y también hicimos fiestas. Las fiestas se llamaron Fiestas Horno y mas tarde derivaron en las Fiesta Plop, que se transformaron en fiesta enormes. Hoy parte de los que somos Horno no trabajamos ya más en las fiestas Plop, pero estas se consagraron como unos de los boliches gay mas grandes e importantes de Buenos Aires.
¿Cuál fue la escena o la secuencia más desafiante?
¡Uff, un montón! Hubo muchas muy desafiantes. La escena del Hada fue muy larga. Tardamos mucho en hacerla, en construir el set y en filmarla. Era una escena muy larga con mucho diálogo sólo entre dos personajes asi que había que cuidar mucho la puesta y el ritmo. Muchas veces, de no saber demasiado lo que hacíamos e improvisarlo tuvimos escenas horribles que rehicimos mas tarde. La secuencia que Parri pide el deseo también fue complicada: la grabamos en varios días y tuvimos mucho cambio climático y de luz. En fin, digamos que no era un paseo por el campo grabar todo eso, pero después, ojo, las mas complicadas creo que fueron las mejores escenas.
La película está muy bien pensada desde el concepto y desde los detalles. ¿Cómo hicieron para conseguir muebles y utilería propios de la Argentina Peronista?
Investigamos bastante. En cuanto a los muebles y utilería, mucho está construido, y después es un poco un rejunte de cosas. En realidad, lo mas fuerte del mobiliario salió de la quinta donde están grabados los exteriores. La abuela de una amiga murió y le saqueamos la casa, y el resto es todo todo telgopor.
¿Tuvieron problemas con algún purista grupo partidario de Perón? ¿Esperan tener problemas con agrupaciones de esa clase?
No tuvimos ningún problema por ahora, y espero no lo tengamos. La verdad es que la película no toma ningún partido en ese sentido. Perón es parte de la identidad argentina, se esté a favor o en contra.
Filmatrón también fue idea tuya. ¿Cómo surgió?
No no, Filmatrón es idea de Pablo Parés. De hecho, no podría ser más idea de Pablo, realmente. Yo los conocí ahí a los chicos de Farsa, y tuve la oportunidad de laburar con ellos en el guión, de darles una mano para armar la historia, porque la verdad es que la idea me encantaba y fue una maza poder estar en todas esas reuniones donde se pensaba en una de las mas lindas peli que vi. De hecho, creo parte de empezar a hacer una película fue porque Pablo me insistió para que grabáramos un largo.
En los ’90, Farsa Producciones inspiró a un grupo de jóvenes cineastas argentinos a hacer películas independientes, de género. Así aparecieron productoras como Crepusculum y Paura Flics, directores como Tetsuo Lumiere... De a poco, estos jóvenes están accediendo a mejores presupuestos y recibiendo apoyo. ¿Cómo ves este movimiento y este crecimiento profesional?
Uh, lo veo buenísimo. Es gente supertalentosa, que merece sin dudas una oportunidad. Las películas de todos estos caballeros son de lo mejor del cine argentino y están saliendo, valga la redundancia, cada vez mejor. Y no para de crecer. De hecho, desde el año pasado que todos contamos con la mano de Videoflims (distribuidora de cine muy independiente) que se encargan de que estas pelis estén al alcance de todo el mundo. Así que sin dudas hubo un crecimiento, Farsa siempre estuvo ahí para decirnos a todos: ¡SI QUIEREN HACER UNA PELI, AGARREN UNA CAMARA Y HAGANLA!
Luego de años con El Hada Buena, ¿estás lista para embarcarte en un nuevo proyecto?
¡Sí, claro que si! Lo único es que no quiero que tarde tanto tiempo, por favor.
¿Por qué el público no debería perderse El Hada Buena?
Porque es una película bastante única en el sentido de cómo esta contada, de lo que habla, es muy particular, tiene toda la libertad de nuestros 20 años y es un universo enteramente nuevo al que hay que sumarse al juego para divertirse. ¡Así que sí! ¡Véanla y ojalá que les guste!
El Hada Buena: Una Fábula Peronista será proyectada los martes 4, 11 y 18 de mayo 20.30 Hs. en La Máscara (Piedras 736), y los jueves 6, 13, 20 y 27 de mayo 21.15 Hs., en Cineclub Mon Amour (reservas: Esta dirección de correo electrónico está protegida contra robots de spam. Necesita activar JavaScript para poder verla )




