
Para abrir la Temporada 2012 de Teatro del Complejo Teatral de Buenos Aires, las autoridades del Teatro Nacional General San MartÃn y del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires invitaron a la CompañÃa The Actors’ Gang de EEUU, dirigida por el intérprete y realizador Tim Robbins, más vinculado con la actividad cinematográfica, a desarrollar tres funciones de la obra 1984, que venÃa de tener una enorme repercusión en el Festival de Teatro de Bogotá.
Además, el propio Robbins llegó por segunda vez al paÃs (habÃa venido en el 2006 junto a su esposa, la actriz Susan Sarandon, al Festival Internacional de Cine de Mar del Plata) para dar una conferencia de prensa, realizar un seminario gratuito para 24 actores dentro del Teatro San MartÃn, presentar 1984 los dÃas 14, 15 y 16 de abril en Sala MartÃn Coronado (las funciones ya están agotadas), y de paso tener una charla con debate del film Mientras Estés Conmigo que se presentó en la Sala Leopoldo Lugones, dentro de un retrospectiva de cuatro obras que incluyen además, Sueño de Libertad y RÃo MÃstico de Clint Eastwood, por la que ganó el Oscar como Mejor Actor de Reparto (2004). Junto a él estuvieron presentes Alberto Ligaluppi, actual Director del CTBA y el Ing. Hernán Lombardi, Ministro de Cultura del Gobierno de la Ciudad.
Robbins decidió dejar de lado durante la conferencia su perfil más glamoroso y también cuidar bastante su imagen polÃtica. Es de amplio conocimiento su postura anti republicana, y su campaña a favor de Barack Obama, en contra de la Guerra de Irak y de los empresarios de Wall Street. Por lo tanto, la primera pregunta, que estuvo relacionada con la ocupación que todavÃa hoy se desarrolla en contra de la bolsa de valores más importante del mundo, la respondió en forma rápida.
“La ocupación sigue. Solo que se ha mudado. No es necesario que vayan famosos a protestar. Ahora tiene nombre y personalidad propia. Hay que luchar contra un grupo de millonarios que de infiltraron en la misma y formaron un “movimiento ilusorio†para confundir. Pero por favor hablemos de teatroâ€.
Robbins se mostró amable, simpático y excitado cada vez que alguna pregunta hacÃa referencia a su actividad teatral o a la obra de George Orwell.
“La compañÃa tiene 30 años. Somos todos amigos de la Universidad de California de Los Angeles. Sentimos la influencia del teatro clásico europeo, desde Shakespeare hasta la commedia dell arte de Moliere. No nos gusta el teatro realista estadounidense. Es muy bueno para llevar al cine, pero no es lo que nos gusta a nosotros. Buscamos el teatro de las ideasâ€
El director admitió que no se siente tan atraÃdo hacia el cine en este momento de su vida: “sirve para pagar la hipoteca de vez en cuando†y que le apasiona el teatro por la relación y la cercanÃa que se puede mantener con el público. Además, la quÃmica entre los actores es diferente. “El teatro es la única representación artÃstica que no se puede bajar de Internet. En este momento Hollywood piensa en una audiencia promedio de 15 años de edad. En el teatro se pueden realizar trabajos serios y adultos. La fama del actor en el cine se pierde en la imagen. Hay muy buenos actores en Hollywood, pero en el teatro es donde realmente está la capacidad de ser honesto, humilde, estar presente y concentrado en el personaje. Lo más cerca que podés estar siendo actor de Hollywood con el público es en las alfombras rojasâ€.
Sobre la obra escrita por Orwell en 1948, Robbins declaró que tiene más sentido hoy en dÃa que en el momento en que fue escrita. Cuando el autor la publicó hacÃa referencia al miedo al totalitarismo. Criticaba tanto al comunismo como al fascismo por tener regimenes que querÃan controlar a la gente. Hay que tener en cuenta que fue posterior a la bombas atómicas y existÃa el miedo a una guerra nuclear. “Sin embargo, la obra también habla de la tenacidad del amor, de la fe y la amistad. Orwell decÃa que la necesidad de una guerra se relaciona con el concepto de tener siempre un enemigo. Y eso es lo que siempre tiene Estados Unidosâ€.
Con respecto a la adaptación, admitió que cuando leyó hace 5 años la adaptación de Michael Gene Sullivan, pensó que era ingeniosa, pero demasiado imaginativa y habÃa inventado varios pasajes, asà que volvió a leer la novela y se dio cuenta que era bastante fiel, y a su vez cuando la llevaron a escena no tuvieron que sacar demasiados elementos. Orwell fue un visionario. Para esta puesta tiene solo 6 actores y como son una compañÃa muy grande, iba cambiando al elenco según el lugar que recorriera.
En la escuela/compañÃa seleccionan a los intérpretes por su verdad emocional y cuidan sus ambiciones. No son un trampolÃn para el cine y la televisión, pero si alguno de los estudiantes siguen el camino de los medios audiovisuales, ellos los ayudan a salir adelante. Robbins se define como un amante de los actores. Trabajan a la par, tratan de formar una compañÃa amistosa y de camaraderÃa. Es importante el trabajo con la expresión, con la mirada y los ojos, y también con el cuerpo. Esto es consecuencia del trabajo con máscaras. La toma como un influencia del Teatro de Soleil de ParÃs, donde se formó como actor.
Robbins piensa que se deberÃa exportar y mostrar el teatro estadounidense no tan comercial, más visceral y no solamente las comedias musicales exitosas como Mamma Mia. “Son divertidas, entretenidas. Pero no es lo que buscamos hacer en la compañÃa. Nos interesa relacionarnos con el espectador, dar pie a un diálogo y la reflexión. Pero tampoco buscamos obras que crean un muro entre actor y público, y este termine aburrido. Buscamos obras que hablen sobre la condición humana en el mundo en el que vivimosâ€.
Por último, dijo que no piensa dirigir 1984 en cine. “Primero porque los derechos los tiene Ron Howard y segundo porque me gustarÃa que Hollywood haga pelÃculas inteligentes para adultos. Es como una novia traicionera. No se puede ser completamente feliz con ellaâ€.
Para terminar la charla, la Asociación Argentina de Actores, encabezada por Alejandra DarÃn, Ana Celentano y Daniel Valenzuela, le entregó a Tim Robbins el premio Podestá por su trayectoria y dedicación al teatro.
“Es un honor recibir un premio de parte de actores que se esfuerzan dÃa a dÃa para llevar su profesión adelante. No es fácil ser actor hoy en dÃaâ€.
(Foto Carlos Flynn)




