
Goliath, David Zellner, Estados Unidos, 2008
Para el protagonista de Goliath ¿qué puede ser más devastador que divorciarse de su mujer y encontrarse, de golpe, completamente solo en el mundo? Perder a su amado gato Goliath. En torno a esto gira la pelÃcula, en torno a la búsqueda implacable de un hombre por encontrar a su gato extraviado, acaso el último vestigio de una relación que se termina de morir y enterrar en el momento de firmar los papeles de divorcio (solo los Zellner pueden hacer de un momento como éste una escena cómica, con una cámara fija que encuadra a los dos personajes durante diez minutos mientras firman los infinitos papeles).

Vuelo Especial, Fernand Melgar, Suiza, 2011
Es sabido que Suiza es uno de los paÃses –sino EL paÃs- con el estándar de calidad de vida más alto del mundo. ¿Ah sÃ? Veamos cuánta verdad hay en esto.
Suiza tiene una significativa población de extranjeros que han migrado durante los últimos 20 años, escapando de sus paÃses nativos (principalmente ciudadanos africanos) por motivos de supervivencia, ya fuera porque su paÃs estaba en guerra o porque no podÃan sobrevivir en él. En la actualidad, hay un total de 150.000 indocumentados en Suiza, muchos de los cuales llevan viviendo más de 20 años en dicho territorio, en el que han conformado una familia y han sido parte del sistema, contribuyendo con trabajo, pago de impuestos, jubilación, obra social, etc. En determinado momento, y sin ninguna razón aparente, estas personas son apresadas en centros de detención, en los que aguardan largos meses hasta finalmente conocer su destino último.

Lions Love, de Agnès Varda. (EE.UU. / 1969) 110´. Otra vez el Foco Viennale y otra gran pelÃcula. Para comenzar de la mejor manera, con algunos de los cortos que acompañan cada proyección: en esta oportunidad Jonas Mekas, y un corto de 3 minutos que mezcla nada menos que a Elvis con Mozart con una cámara nerviosa, como una imagen robada entre el público en 1972 y en cámara rápida se ven los movimientos del gran Elvis con la música de un genio como Mozart. ¿Quién dirÃa que el corto se puede ver también en Internet?

The Pettifogger, Lewis Klahr. EE.UU. (2011. 65’)
Un caso más en que la info/reseña que detalla el siempre especial y completo catálogo del BAFICI es mucho mejor que la pelÃcula (debiera existir un dÃa alguna mención especial al mejor texto del catálogo de cada edición). El filme es raro, extraño; la propuesta es singular: a través de intervenciones, collage y un detallado trabajo de sonido, se cuenta la historia en forma de diario de un chantajista en los ‘60 norteamericanos.

Villegas (Argentina, 2012, 95´) de Gonzalo Tobal
Esta ópera prima de Gonzalo Tobal cuenta con varios aciertos y convierte a su joven director en una promesa interesante del cine argentino. De hecho este film acaba de ser confirmado para presentarse en una de las secciones de Cannes. Una de estas buenas decisiones es la elección como protagonistas de dos de los actores más prestigiosos de la nueva generación: Esteban Lamothe y Esteban Bigliardi.

Snowtown, de Justin Kurzel
El cine australiano sabe perturbarnos con obras demoledoras, que no temen mostrar el costado más podrido de la sociedad, al tiempo que auguran un mañana poco esperanzador. Mad Max sigue siendo el ejemplo paradigmático, pero no nos olvidemos de, por ejemplo, Chopper, sobre un asesino de la vida real.
Snowtown también está basada en un hecho verÃdico, lo que le da un aire aún más estremecedor.

Clip, de Maja Milos
La joven Jasna (Isidora Simijonovic) pasa por un momento delicado. Su padre padece una enfermedad terminal, pelea constantemente con su madre, y sus abuelos se mudarán a la casa, invadiendo su privacidad. Pero ella se las arregla para canalizar sus emociones de manera impulsiva, con la inconciencia de la adolescente que es. El resultado: sexo, fiestas, sexo, alcohol, sexo, drogas, sexo, fotos eróticas, sexo, actos delictivos, sexo, sexo, sexo. Y siempre registrando todo con la filmadora del celular.

Stateless Things (Corea del Sur, 2011, 115´) de Kim Kyung-Mook
El creador de Faceless Things vuelve a presentarse en el BAFICI para reafirmar porque lo llaman el niño terrible del cine coreano, es que el joven director asiático se mete, sin ningún tipo de pruritos, a narrar historias crudas, densas, incómodas de personajes marginales, perdidos en el anonimato de las grandes ciudades, pero en una constante búsqueda.

Best Intentions (Rumania, 2011, 105´) de Adrián Sitaru
Es muy interesante cuando uno ve cine rumano, lo similar que es su cultura a la nuestra, sus modos de relacionarse, los lazos familiares, el lugar de las instituciones, los modos como se viven y se expresan las realidades subjetivas. Esta cercanÃa cultural permite una mayor identificación con la historia que se nos presenta.

Los Viejos (Bolivia, 2011, 73´) de Martin Boulocq
Una buena pelÃcula es mucho más que exhibir hermosas imágenes, se debe contar mÃnimamente una historia, sea del modo que sea, desde lo clásico, hasta el más desconcertante onirïsmo. En Los Viejos falta la historia, bah hay un intento muy fallido de relatarla, dice mucho más la breve sinopsis del festival que el film en sÃ.
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