
En el día de hoy se anunció que el nuevo documental del director argentino Pino Solanas integrará la Selección Oficial de la sección Venice Days del 68º Festival de Cine de Venecia y se montará un homenaje al denominado “maestro”.
Tierra Sublevada comprende un compendio de documentales dividido en partes, iniciado con la primer entrega ya estrenada en cartelera denominada Parte I - Oro Impuro (2009) donde se investigó y denunció sobre la explotación minera a cielo abierto en el norte de nuestro país, el saqueo a mano de multinacionales y las consecuencias ambientales ocasionadas, ahora la segunda Parte II - Oro Negro (2011), recientemente presentada en una función para la prensa a la que pudimos asistir, narra sobre las emblemáticas privatizaciones de yacimientos petrolíferos a lo largo de más de una década en Argentina (YPF, Gas del Estado), asi como la inclusión de una revisión sobre la obra de Mosconi, uno de los líderes en emprendimientos nacionales, boicoteado por gobiernos defactos. Un documental de denuncia que nuevamente da riendas a un cineasta para convertirse en investigador y periodista ante la ausencia de otros medios que cubran o tomen estas magníficas noticias y acontecimientos de los que rara vez salen a luz por otros medios.
El cineasta devenido en político, conversó con el público presente una vez terminada la función presentada en la sala de proyección de la Fundación Constantini (MALBA), donde estuvieron presentes el artista Felipe Noé, el periodista y escritor Martín Caparrós, Alcira Argumedo, actual candidata a Presidente por su partido Proyecto Sur en elecciones primarias y el actor Héctor Bidonde entre otros. El debate se centró sobre las muertes ocasionadas durante los distintos gobiernos nacionales que precedieron al actual, surgidas en marchas populares con la intención de protesta por el pedido de puestos de trabajo en megaempresas que se sitúan en regiones que no integran a las sociedades rurales, protestas medioambientalistas e inclusive se realizó una comparación con las muertes recientemente padecidas en Salta por la toma de territorios.
El pico más elevado del film se sitúa en el inescapable archivo que nos es presentado, donde claramente se hace mención a los contratos de privatizaciones iniciadas en el mandato del Presidente Carlos Menem, prorrogadas por 50 años más a poco tiempo de culminar la presidencia del fallecido Presidente Nestor Kirchner.





